Casi todo lo que se ha escrito sobre independencia financiera viene de Estados Unidos. Las matemáticas funcionan igual en España, pero hay cuatro cosas que cambian y que conviene ajustar: el nivel de gasto, el peso de la vivienda, los impuestos sobre las inversiones y la pensión pública. Esta guía las repasa con datos oficiales.
Cuánto gasta una persona en España
Según la Encuesta de Presupuestos Familiares del INE, publicada el 25 de junio de 2026, en 2025 el gasto medio por hogar fue de 35.101 €, un 3,1 % más que el año anterior. El gasto medio por persona fue de 14.066 €, un 3,2 % más.
Traducido a número de independencia financiera con la regla del 4 %:
| Referencia (INE, año 2025) | Gasto al año | Gasto al mes | Número FI al 4 % |
|---|---|---|---|
| Gasto medio por persona | 14.066 € | 1.172 € | 351.650 € |
| Gasto medio por hogar | 35.101 € | 2.925 € | 877.525 € |
Para igualar el gasto medio por persona harían falta unos 352.000 €; para el gasto medio de un hogar, unos 878.000 €. Son referencias, no objetivos. La media incluye hogares muy distintos y no dice nada sobre lo que necesitas tú. El número que cuenta es el tuyo, y la guía para calcular tus gastos anuales explica cómo obtenerlo sin olvidar nada.
La vivienda es la partida que más pesa
Según la misma encuesta, el grupo de vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles supone el 33,2 % del gasto de los hogares, unos 11.665 € al año por hogar. La alimentación es el 16,0 % (5.626 €) y el transporte, el 11,5 %. El INE no incluye aquí la compra de la vivienda, solo lo que cuesta usarla.
Esto significa que un tercio del gasto es vivienda, y esa es la palanca que más mueve tu número. Un ejemplo: si gastas 2.000 € al mes y 700 € son de alquiler, necesitas 600.000 € con la regla del 4 %. Si vivieras en una casa sin hipoteca ni alquiler y esos 700 € desaparecieran, bastarían 390.000 €, un 35 % menos.
Ese ejemplo exagera, porque una casa pagada no cuesta cero: quedan el IBI, la comunidad, los seguros y el mantenimiento. Pero ilustra por qué tener la vivienda resuelta cambia tanto el plan, y por qué la guía sobre reducir gastos insiste en empezar por ella.
Los impuestos: el 4 % no es neto
Las calculadoras te dan una cifra bruta. Cuando vendes participaciones, tributas por la parte de ganancia a tipos que van del 19 % al 30 % según el tramo, tal como recoge la guía de fiscalidad de la CNMV. Un aspecto favorable de los fondos es que los traspasos entre fondos no tributan, y por eso permiten aplazar el impuesto.
En el ejemplo de la guía sobre fiscalidad de fondos, una cartera de 600.000 € con la mitad en ganancias necesita unos 667.500 € para dejarte 24.000 € netos al año: un 11 % más. Es una cifra orientativa que depende de cuánta ganancia lleve tu cartera, pero da una idea del orden de magnitud.
La pensión pública
Es la segunda gran diferencia. En octubre de 2026, la pensión media de jubilación era de 1.577,6 € al mes, según la Seguridad Social. Si cuentas con una pensión así a los 67 años, el capital que necesitas baja bastante. Pero dejar de cotizar pronto la reduce, y las reglas pueden cambiar.
La guía sobre pensión pública y jubilación anticipada propone calcular con tres escenarios (sin pensión, con la mitad y con la estimada) y trata la pensión como un margen de seguridad, no como la base del plan.
La sanidad y otros costes de dejar de trabajar
Si dejas de trabajar antes de la edad habitual, comprueba cómo quedará tu cobertura sanitaria y si te hará falta un seguro privado. Es un gasto que apenas se nota mientras trabajas, y conviene incluirlo en tu cifra de gastos. Lo mismo vale para el coste de seguir cotizando, si decides hacerlo.
Lo que sí se exporta tal cual
La regla del 4 % procede de estudios con datos históricos de mercados de Estados Unidos (Bengen, 1994; el estudio Trinity, 1998). Sirven como referencia, pero cubren jubilaciones de unos 30 años. Si planeas retirarte a los 45 o 50, tu horizonte puede ser de 40 o 50 años. Por eso muchas personas usan tasas algo menores, entre el 3 % y el 3,5 %, y revisan su gasto con el tiempo. La guía sobre la regla del 4 % explica de dónde sale y cuándo falla, y la sobre retirada flexible muestra cómo ajustar sobre la marcha.
La inflación también cuenta. Conviene hacer todo el cálculo en euros constantes, como explica la guía sobre inflación y rentabilidad real.
Un esquema para adaptar tus números
- Calcula tu gasto real, no el gasto medio.
- Sepárale la vivienda. Mira cuánto cambia tu número si no pagaras alquiler o hipoteca.
- Suma los impuestos. Como regla orientativa, sube tu gasto objetivo un 10 % o baja la tasa de retirada.
- Decide qué haces con la pensión. Calcula sin ella, con la mitad y con la estimada.
- Pruébalo con el simulador de jubilación, que muestra la probabilidad de que tu dinero dure con miles de escenarios de mercado.
Con esos cinco ajustes, el método de siempre vale para España. No hay un número mágico, hay un número tuyo.
Contenido informativo con datos a noviembre de 2026. Los datos del INE y de la Seguridad Social son medias y no sustituyen tu cálculo personal.
Fuentes y lecturas
Lo que afirma esta guía se apoya en las referencias siguientes y en las matemáticas de las calculadoras. Así tratamos las fuentes.
- Instituto Nacional de Estadística (25 de junio de 2026). «Encuesta de Presupuestos Familiares. Año 2025». ine.es
- Comisión Nacional del Mercado de Valores (enero de 2026). Guía de fiscalidad de los fondos de inversión. internet.cnmv.es
- Seguridad Social (27 de octubre de 2026). «La pensión media del sistema de la Seguridad Social alcanza los 1.376,1 euros en octubre». revista.seg-social.es
- Bengen, W. P. (1994). «Determining Withdrawal Rates Using Historical Data». Journal of Financial Planning, octubre de 1994.
- Cooley, P. L., Hubbard, C. M. y Walz, D. T. (1998). «Retirement Savings: Choosing a Withdrawal Rate That Is Sustainable». AAII Journal, febrero de 1998.
Pruébalo con tus datos
Tu número, tu plazo y tu edad de independencia financiera.
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